Más alto que las nubes
Si alguna vez habéis viajado en avión quizás os haya sorprendido el ver las nubes tan cerca. Pasando a esa velocidad entre ellas, atravesándolas, da una grata sensación de cercanía. Aquello que hace unos minutos envidiabas desde el suelo lo tienes ahora rozando la ventanilla. También es posible que no te llame especialmente la atención. ¿Nubes? Están allá arriba casi todos los días… Pero quizás sintamos indiferencia porque no podemos mirarlas a la cara. ¿Y si pudiésemos estar en la cima de una montaña? ¿Miraríamos a las nubes de la misma manera? Para estos y los primeros también, va la foto de hoy.
Subir, respirar llenando los pulmones y dejar que las nubes rocen mi cuerpo a la par que avanzan sin descanso. Bonito sería subir… ¿o no?
Un mar de nubes lame las cumbres de las escarpadas montañas de los pirineos franceses, en esta apacible imagen tomada desde el Observatorio Pic du Midi. La fecha de realización de la fotografía fue el 4 de junio, con las constelaciones Sagitario y Escorpión brillando en la noche estrellada.
A la derecha de la parte superior encontramos un tenue, pero colorido, paraselene. Análogo a un parhelio, el paraselene está producido por la luz de la luna que brilla a través de delgados cristales de hielo, de forma hexagonal, en los cirros altos.
A 22 grados del encantador paraselene, tal y como determina la geometría de los cristales de hielo, una brillante Luna gibosa ilumina la escena desde más allá del lateral derecho de la fotografía.
Fuente: Observatorio.info
Fiebre amarilla
Y aquí de nuevo algo realizado made in me. De nuevo una parada en mi bonito y pacífico pueblo. En esta instantanea se ven las flores amarillas que lucían en la huerta en aquel momento. Me llamó mucho la atención que aquellas flores estuviesen allí y aún no sé si realmente son flores algo más “silvestres” o de una verdura allí plantada. En fin… El caso es que aquí está la foto.
Con un simple macro pretendía resaltar una única flor de entre todas las que allí estaban (se ve una muestra al fondo) y creo que el resultado no fue del todo malo. La única pega que le puedo poner es que quizás al mezclarse la flor del frente con las del fondo puede causar una pequeña confusión e incluso que cueste diferenciarlas… Por otro lado está que el día tampoco acompañaba y la luz natural era realmente poca.
Más flores tomadas en el mismo lugar puedes verlas aquí. Puede que no sean tan bonitas pero pensando un poco puede sacársele un buen significado personal… ¿el vuestro?
Camino de ensueño
Terriblemente enorme… ¿El tamaño de la imagen? Y creo que la inmensidad del Universo también… La naturaleza no deja de sorprenderme y más ahora que me dedico a esto de “googlear”. Hoy pienso que las palabras sobran. Y es probable que nunca podamos visualizar en directo algo así, pero eso no quiere decir que tal cúmulo de cosas no esté ahí. Simplemente se debe contemplar la imagen y… asombrarse. Nada más.
Inspirado por los cielos nocturnos del planeta Tierra durante el Año Internacional de la Astronomía, el fotógrafo Larry Landolfi creó esta imagen de tentadora fantasía. La composición fotográfica sugiere que una luminosa Vía Láctea es la extensión celestial de una carretera rural.
Naturalmente, el nombre de nuestra galaxia, la Vía Láctea (en latín, Via Lactea), hace referencia a su apariencia como una banda o sendero lechoso en el cielo. De hecho, la propia palabra galaxia deriva del término griego para leche.
Visible en noches sin Luna desde regiones de cielos oscuros, aunque no tan luminosa ni colorida como en esta imagen, la brillante banda celeste se debe a la luz colectiva de miríadas de estrellas a lo largo del plano de nuestra galaxia, demasiado débiles para ser distinguidas individualmente. La difusa luz estelar se corta por oscuras franjas de nubes de polvo galáctico oscuro.
Hace cuatro cientos años, Galileo giró su telescopio hacia la Vía Láctea y anuncio que era
“… una colección de innumerables estrellas…”
Fuente: Observatorio.info
Tags: cielo, espacio, estrellas, vía láctea
Aprender a volar
La naturaleza es increíble. Si hace cosa de un mes y poco más dejaba aquí un vídeo apasionante acerca de los cielos estrellados (entre otras cosas destacables), hoy es el turno de un ser vivo. Se trata de un ave. Al parecer crías de esta especie la cual desconozco… El vídeo ilustra como estos animales se inician en el arte que les hace característicos: el vuelo. Esa habilidad que tanto envidia el ser humano y que parece tan sencillo para ellos. Ensayo y error… Batir las alas una y otra vez hasta alzarse a los cielos… Con ímpetu hasta conseguir su objetivo. Porque volar es como andar en bicicleta…
El corto al parecer fue rodado en Sudáfrica. Es obra de Christian Letruria y va acompañado de la canción Hoppípolla, perteneciente al grupo Sigur Rós.
Fuente: 86400.es
Tags: animal, corto, naturaleza, vimeo, vuelo
Distintos objetivos
Sin poder actualizar en toda esta semana, el siguiente post se repite: Foto de la semana. Navegando, como no, por la web, me he topado con esta curiosa fotografía. Y es que podría tratarse de otra fotografía más tomada en territorio hostil. Pero hay algo en ésta que a primera vista llama la atención.
Quizás la gran arma que porta el hombre nos desvíe a mirarla fijamente. Algo peligroso debe de haber allá arriba, sí. Pero al fijarnos un poco más a la derecha vemos cada vez más personas apuntando a aquello que amenaza con atacarles. ¿Cómo es posible? No portan ningún arma de fuego. No, esos artilugios no hacen daño. Sin embargo ahí están, cumpliendo su deber como lo hace el policía (eso creo que es).
Todos igual de letales. Cada uno, con su arma…
Fuente: Desconocida
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