Luna cazadora
Increíble… ¿no? Y si hay alguien que no lo piensa así debe de ser que yo me impresiono con poco. Claramente no se trata de una fotografía real, si no de dos. Pero aún así, a sabiendas de que seguramente algo así, en directo (al natural) nunca podrá ser visualizado, te absorbe de tal forma que no puedes hacer otra cosa que mirarla fijamente. La Luna… Y hay otros egoístas que tienen hasta 61 de estas… ¿Pero iguales? No, creo que la nuestra es única. Sólo por el hecho de estar ahí siempre tan cerca, sólo por ser ella sola quien nos acompaña ya la hace más mágica que cualquier otra. Y esa magia se eleva todavía más con esta imagen. Fue tomada el Día de todos los Difuntos y tiene un aspecto totalmente temible, si es que acongoja. Tan brillante allá arriba, dando luz a las oscuras y tenebrosas nubes… Ideal para ilustrar una historia de terror.
Temas a parte, siento la necesidad de decir que la imagen a primera vista me recordó terriblemente a un óleo o a una pintura en el techo de una catedral o similar. Algo como la bóveda de la Capilla Sixtina. No preguntéis por qué, pero eso es lo primero que me vino a la mente. Luego también quería mostraros esta fascinante fotografía sobre la Luna del Cazador de donde viene el título de la entrada de hoy y cuyo nombre fue dado por los nativos americanos a la Luna llena presente en octubre.
Iluminando el paisaje durante toda la noche del dos de noviembre, la brillante Luna Llena de esta semana era conocida en el hemisferio norte como la Luna de los cazadores.
Pero esta impactante imagen del resplandeciente orbe lunar, desde Sobreda, Portugal, fue tomada unas pocas noches antes, en Halloween.
Al uso de la festividad, la imagen hace un pequeño truco. La imagen es en realidad dos fotografías digitales – una exposición corta y otra larga. Fueron combinadas para destacar los detalles de la brillante superficie lunar y los más débiles rasgos en las oscuras nubes de alrededor, en una única imagen.
Por supuesto, podréis reconocer que algunas de las fantasmagóricas formas en las nubes han visitado vuestro vecindario la semana pasada, junto con la Luna de Difuntos.
Fuente: Observatorio.info
Metrópoli
Somos un mundo en continuo movimiento. Hablamos de la ciudad de Nueva York, pero perfectamente podría tratarse de cualquier otra metrópoli de la Tierra. Hemos avanzado hasta tal punto que ni la noche puede impedir el frenético ritmo de vida que parece imponerse. Y si no, no hay más que ver la calle en el minuto 01:15 o en cualquier otro instante del vídeo. El tiempo pasa frente a nosotros a una velocidad superior a la que muchas veces pensamos. En todo momento hay algo que hacer y atrás se queda el anterior segundo vivido que ya no podrás recuperar. Sí, puede sonar pesimista y crudo, pero no hay por qué tomárselo así. Somos parte del avance de nuestra especie y sea esta la forma correcta o no, al menos parece que debemos colaborar a seguir expandiéndonos (claramente todo dentro de unos límites).
Mucho se habla de lo malos que somos y de la destrucción que causamos, pero a mí me gusta ver el avance y todo lo que hemos cambiado. Vale, está bien, hacemos cosas muy feas y eso no se puede negar, pero tampoco se puede negar nuestra evolución.
¿Y por qué me da por pensar en todo esto? Pues porque al ver el vídeo mi cabeza analiza de forma sencilla todo eso como algo excepcional. Por ejemplo, que hayamos podido llegar al punto de no tener que alimentarnos de la luz de la Luna ya es para mí algo increíble (véase minuto 02:04). Tarado podéis pensar… Bueno… Yo quiero ser parte de nuestra evolución, ¿y vosotros?
Para ver el vídeo en calidad HD, haz clic aquí.
Tags: artificial, ciudad, luz, time lapse, vimeo
Más rápido que el sonido
Si la semana pasada hablaba de avances humanos, hoy sigo con la misma dinámica. Hoy traigo conmigo (aunque más bien debería traerme él) un cacharro de esos que nuestras inquietas mentes nos han obligado, por decirlo de alguna forma, a construir.
No tengo ni idea de qué avión es, pero tiene pinta de ser rápido ¿eh? Pues para superar la velocidad Mach 1 tiene que serlo bastante, sí. Lo que más llama la atención de la foto es la nube que se forma alrededor del caza. A esto se le denomina como explosión sónica, boom sónico o estampido sónico y se produce justo en el momento de superar la velocidad del sonido. Según yo he entendido el “disco” que se origina es vapor de agua condensándose a consecuencia de la onda de choque. Este cambio de velocidad produce un fuerte estallido que para suerte del piloto no es percibido por él. Hasta aquí lo que yo me sé. Siempre podéis investigar un poco más por vuestra cuenta.
Como la foto la encontré googleando por ahí voy a citar algo curioso que me encontré en la Wikipedia acerca del tema:
Ocurrencia del fenómeno en la vida cotidiana
No es necesario subirse a un avión caza para producir un sonic boom. Si se toma una toalla y se sacude rápidamente una de sus puntas, podrá producir un mini estruendo sónico, aunque una toalla en reposo no sea un generador natural de sonidos. Es la “explosión” sónica que produce el latigazo de la misma a alta velocidad, lo que producirá una onda de choque. La onda de choque se expande alrededor del objeto que lo produce, pero en direcciones contrarias de donde se produjo.
En un circo, el domador de animales puede utilizar un látigo, cuyo movimiento puede ser más rápido (casi siempre) que la velocidad del sonido. Esto también produce un estruendo sónico en miniatura. Las ondas de aire de alta velocidad resultantes, producen ese estruendo de sonido o estallido. Si el latigazo se produce sobre una superficie sucia o polvorienta, la onda de choque provocará un levantamiento del polvo que está alrededor del origen de la onda. Estos estallidos sónicos “hechos en casa”, producen un fenómeno conocido como ondas de choques.
Salvaje y artificial
Por cambiar un poco de tema. Dejo a un lado (al menos de momento) el intenso viaje por Italia y paso a otras cosas igual de interesantes (ya sea mucho o poco). Esta foto fue tomada en mi pueblito. Una tarde realmente aburrida en la que no hice otra cosa más que exprimir la batería de la cámara todo lo que pude. El resultado: lo que ahí se ve. Hay algunas más, posiblemente mejores que ésta. Ya pondré otra…
¿Y por qué pongo precisamente ahora esta foto? Pues como dice el título de la entrada, me gusta por la apariencia más bien salvaje de las hierbas y, ahí en medio, la artificial rueda creada por el hombre. Además, creo que el tronco en vertical y el fino cordel naranja atado le dan un toque curioso pero también bonito (en la humilde opinión del autor). Como nota: parece un poco desenfocada. Aún me queda tirar muchas fotos y que mi pulso me acompañe.
Y por otro lado, decir que me he decido a hacer un favicon para el blog, que, aunque poco se pueda hacer en 16×16 píxels, tan mal no ha quedado…
Tags: artificial, natural, pueblo, verde
| Posteado en » 
